13 de marzo de 2014

FMLN: TRIUNFO LEGAL Y LEGÍTIMO

Por Mario Sosa

Es indudable que el triunfo del FMLN y su candidato, Salvador Sánchez Cerén, fue absolutamente legal y legítima. Triunfa con el 50.11% de los votos, con una ventaja de 6 mil 364 votos arriba de ARENA, el partido de derecha.

Así lo constatan misiones nacionales e internacionales de observación electoral, quienes han catalogado el sistema electoral como transparente, confiable y seguro, y las elecciones como un proceso limpio. Así los constatan el Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía General de la República, e instituciones académicas como la Universidad Centro Americana "José Simeón Cañas" (la UCA de El Salvador). Así se constata, igualmente, en la legislación salvadoreña 

Es indudable, asimismo, la legitimidad del triunfo del FMLN, porque fue conforme a ley, por un lado, y conforme a justicia. La mayoría votó por el FMLN y punto.

El hecho que la derecha de ARENA grite y patalee, y que haya obtenido el 49.89% de la votación, no es factor para considerar que el triunfo del FMLN es ilegítimo, como algunos pretenderían.

Ilegítima es la pretensión de la derecha de ARENA, de imponerse por sobre el voto mayoritario, que dio el triunfo al FMLN. Ilegítima es la pretensión de ARENA cuando plantea procedimientos contrarios a la legislación salvadoreña, aprobada por ellos, por cierto. Ilegítima es la acusación de fraude planteada por ARENA, cuando en cada mesa y en cada junta electoral estuvo presente con sus fiscales y observadores. Ilegítima es la acusación de fraude que realiza ARENA al ver que el resultado no le favoreció. Ilegítima es la acción de arena que ha iniciado un intento de desestabilización aprovechando el margen de diferencia alcanzado en el recuento de votos. Ilegitima es la acción de ARENA pretendiendo crea un clima de violencia en el hermano país. Ilegítima es la acción de ARENA pretendiendo usurpar la voluntad popular.


El FMLN y sus candidatos han ganado legal y legítimamente la elección. Esto les permitirá avanzar, por ejemplo, en la reducción de la pobreza, que en los cuatro años anteriores han logrado disminuirla en 11.3%, haciéndola pasar del 49% al 35.9%.