6 de febrero de 2012

Estados Unidos y la Unión Europea nos llevan al despeñadero

Por Mario Sosa - Guatemala, 2 de febrero de 2012


http://www.albedrio.org/htm/articulos/m/msosa-041.html
http://www.rebelion.org/noticia.php?id=142909
http://www.kaosenlared.net/component/k2/itemlist/user/1626-marioenriquesosavel%C3%A1squez.html
http://alainet.org/active/52500&lang=es

Es evidente que se ha venido caminando por un sendero que lleva al despeñadero a la humanidad entera. Las pretensiones de dominio mundial y la estupidez de las elites de países como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, entre otros, nos están acercando a un enfrentamiento bélico con consecuencias impredecibles en su magnitud.

En su afán por apropiarse de recursos estratégicos, por controlar militarmente nuevos territorios y cercar el avance económico de potencias como China, Rusia e India, han avanzado en una estrategia de guerra en países como Irak, Afganistán, Libia, sin contar con aquellos países a los cuales controlan directamente a través del llamado gobierno indirecto o indirect rule, clásico de las ocupaciones coloniales.

En esa dirección, hoy se encuentran desplegando, además de su despliegue militar por el Golfo Pérsico, una ofensiva mediática, diplomática y económica, en contra de países como Siria e Irán principalmente. Un despliegue que está antecedido por declaraciones como las de Barack Obama, quien afirmó que Estados Unidos “mantendrá la superioridad de su fuerza militar [...] Nuestras tropas deberán tener el equipo necesario para tener éxito [...] Vamos hacia adelante con el Medio Oriente.”[1]

Siria y su gobierno actual (2000-2012) habían sido aliados de Estados Unidos, hasta que este último decidió cambiar su política para controlar y apropiarse de los recursos de dicho territorio. Es decir, Estados Unidos fue sostén de un régimen dinástico y represivo, que hoy pretende derrocar a través del impulso de una campaña que –como sucedió recientemente en Libia– incluye: el financiamiento y asesoramiento militar de fuerzas insurgentes y la negación permanente de la negociación, el manejo de la Liga Árabe para avalar las sanciones y la intervención militar, declaraciones como las de la secretaria de Estado de EE.UU., Hilary Clinton, quien plantea que el actual presidente sirio, Al Asad, debe dejar el poder en manos de su vicepresidente, y la presión para que el Consejo de Seguridad de la ONU legitime y legalice la intervención bélica. Más allá de una salida al régimen de Al Asad, al conflicto político-militar en marcha, y de gestar una alternativa soberana para que el pueblo sirio decida su propio destino, lo evidente es que está en marcha una intervención militar, tan genocida como en Irak, Afganistán y Libia, que han devenido –según los planes invasores– en ocupaciones militares y en la instauración de regímenes represivos y sumisos al saqueo por los países imperiales. Vale decir que frente a estos planes, Rusia y China se han opuesto hasta el momento y, como es evidente, por sus propios intereses que resultan amenazados.

Por otro lado, Estados Unidos y la Unión Europea han decretado un bloqueo económico contra Irán, el cual ha sido contradicho por Rusia, China e India. Con la excusa del programa nuclear iraní (que dicho país ha afirmado es con el objetivo de producir energía necesaria para su desarrollo) y la acusación sobre el avance en la fabricación de armas atómicas (como acusaron a Irak de poseer armas de destrucción masiva que nunca fueron encontradas), dichas potencias han avanzado en su pretensión por doblegar y someter al país persa a su control y ordenanzas, objetivo que empata con las pretensiones expansionistas de Israel. Más allá de esto, es atendible la interpretación del diario mexicano La Jornada, que en su editorial del 30 de enero, sabiamente afirma que “… las potencias europeas y Estados Unidos buscan liquidar o cuando menos someter a un Estado con determinación independiente y soberana; por la otra, propiciar el surgimiento de nuevos escenarios bélicos o prebélicos, cuando las guerras contra Irak y Afganistán se encuentran agotadas, en un escenario de economías desesperadas en la que la industria militar parece ser la única capaz de sacar a los países de la Unión Europea (UE) del precipicio en el que los ha hundido la desmedida especulación financiera.” Es la expresión de lo que David Harvey denominaría acumulación por desposesión[2].

El bloqueo económico y las amenazas europeas de suspender la compra de petróleo iraní, han generado que el gobierno de dicho país advierta que se dispone a interrumpir el suministro de crudo a la región agresora. Asimismo, ante las amenazas bélicas que se han concretado en la presencia y despliegue militar estadounidense por el área, Irán también ha respondido con la amenaza de cerrar el estrecho de Ormuz, importante vía marítima para el flujo comercial petrolero hacia Europa, Estados Unidos y buena parte del mundo.

Las agresiones a Siria e Irán indudablemente van contra el derecho internacional y el respeto a la soberanía de los pueblos. Efectivamente, legitiman la respuesta que estos países pudieran implementar para derrotar la injerencia y la posible agresión militar. La intervención militar de EE.UU., de la Unión Europea y del mismo Israel, abren la posibilidad de un conflicto bélico de grandes dimensiones, especialmente por la capacidad militar de Irán, las insospechadas respuestas de otros pueblos en el mundo árabe y de potencias como Rusia, China e India al sentirse amenazadas.

De concretarse una agresión militar contra Siria e Irán, Estados Unidos y la Unión Europea avanzar en llevar al mundo hacia un punto de no retorno, en donde la seguridad y la subsistencia misma de la humanidad se ponen en peligro. Ante esto, los pueblos todos debemos levantar nuestra voz e impulsar acciones de distinto orden para derrotar las pretensiones y acciones imperiales, por instaurar regímenes respetuosos del derecho de los pueblos a la autodeterminación y porque la paz mundial prevalezca.
________________________________________
[1] Ver el artículo “Las advertencias de un Premio Nobel de la Paz” del 6 de enero de 2012 en www.albedrio.org
[2] Harvey, David (2007) El nuevo imperialismo: acumulación por desposesión. En Socialist Register, CLACSO, Buenos Aires. bibliotecavirtual.clacso.org.arg/ar/libros/social/Harvey.pdf.

Ríos Montt: un genocida en la antesala de su condena

Por Mario Sosa - Guatemala, 27 de enero de 2012


http://www.albedrio.org/htm/articulos/m/msosa-040.html
http://alainet.org/active/52371&lang=es
http://rebelion.org/noticia.php?id=143651
http://kaosenlared.net/component/k2/item/5667-ríos-montt-un-genocida-en-la-antesala-a-su-condena.html
http://www.rlp.com.ni/noticias/general/113994/otro-genocida-que-paga

El día de ayer, 26 de enero de 2012, se realizó un acto histórico en Guatemala: el inicio de un proceso judicial por genocidio en contra del dictador, general en retiro y político de derecha, José Efraín Ríos Montt. Más de 100 masacres, 1771 muertes (de mujeres, hombres, ancianos y niños), 1485 mujeres menores de edad violadas y el desplazamiento forzoso de cerca de 30 ciudadanos, son algunas de los crímenes por los cuales se acusa al general de la tierra arrasada. A estas cifras se agrega el trabajo al que fueron obligados miles de civiles, la organización forzosa de los ciudadanos en las llamadas “Patrullas de Autodefensa Civil” y en las aldeas modelos (una especie de campos de concentración), así como la conformación de los Tribunales de Fuero Especial a través de los cuales y utilizando jueces sin rostro, fueron fusilados militantes y supuestos integrantes de las fuerzas revolucionarias. Todos, hechos de terror, destructores del tejido social y de las condiciones de reproducción social de los pueblos que conforman la nación guatemalteca. Todos hechos que son parte, parafraseando a Eduardo Galeano, de las venas abiertas y las heridas del pueblo guatemalteco.

Ríos Montt se hizo jefe de Estado luego de disolver la Junta Militar que había accedido al poder político producto de un golpe de Estado en contra del también militar genocida, Fernando Romeo Lucas García. En su calidad de jefe de Estado y parte del alto mando del ejército guatemalteco, planificó, dirigió, controló y coordinó la implementación de los planes: “Plan de Campaña Victoria 82”, “Plan de Operaciones Sofía”, “Operaciones Ixil” y “Plan Firmeza 83”. Más allá del combate militar a la guerrilla, estos planes implicaron actos que persiguieron “quitarle el agua al pez”, es decir, aniquilar la supuesta base social de la insurgencia, con el agravante de la aplicación de criterios como: “todos los ixiles son guerrilleros”. Tales planes y las contundentes evidencias demuestran las implicaciones de la estructura castrense y, a través de establecer el carácter de la cadena de mando, las responsabilidades de la jefatura del Estado ejercida por Ríos Montt en los hechos que por los cuales se le acusa.

En la primera deliberación judicial por este caso, el Ministerio Público presentó un conjunto de pruebas documentales, peritajes, declaraciones y argumentos para tipificar y cimentar la acusación por delitos de lesa humanidad y las responsabilidades ideológicas, políticas y militares directas que implican a uno de los principales responsables del genocidio y etnocidio ocurridos en Guatemala.

Ante la contundencia de las evidencias, el general genocida prefirió guardar silencio, mientras su defensa fue incapaz de articular, con fundamentos y pruebas, su petición para que no fuera ligado a proceso.

Después de las argumentaciones de las partes procesales en la audiencia, la jueza Carol Patricia Flores concluyó que existen indicios de acciones delictivas del general en retiro, y lo ligó a proceso por caso de genocidio e incumplimiento de deberes contra la humanidad, dictándole caución económica y medida de arresto domiciliario. Con esta decisión, se abre paso para que un juzgado de crímenes de alto impacto, proceda al desarrollo de un juicio y determine la culpabilidad del acusado.

Empieza a dar fruto, asimismo, la querella interpuesta en el 2001 por víctimas de violaciones a derechos humanos. Es un hecho que acontece, además, después que dicho personaje perdiera la inmunidad que, como diputado al Congreso de la República, le había permitido evadir la justicia, con la complicidad de estructuras políticas, militares y asociaciones de ex militares que se han dedicado a obstaculizar este y otros procesos que se siguen en contra de hechores materiales e intelectuales de actos terroristas y represivos ejecutados desde fuera y desde dentro de aparatos del Estado guatemalteco.

Esta decisión judicial es sin duda un aliciente esperanzador para las miles de víctimas que exigen justifica. Pero como todo en este país donde siguen intactas las estructuras de poder económico, político y militar vinculadas al terrorismo de Estado, la condena a Ríos Montt será un resultado producto de la lucha contra quienes, desde dentro y fuera del Estado, no descansarán por tratar de desvirtuar, obstaculizar y combatir el proceso y a las víctimas. Esto no obstante que desde la legalidad actualmente existente en el país y las normas internacionales en materia de crímenes de lesa humanidad, se abre la posibilidad para una condena ejemplar, que genere condiciones para que estos hechos no se repitan y para que la impunidad vaya cediendo a la justicia y la reparación.

En casos de genocidio como estos, que con tales resoluciones judiciales adquieren legalidad y legitimidad para perseguir a los responsables, es necesario recordar y no olvidar la cauda de 250 mil víctimas, 45 mil desaparecidos y 1 millón de desplazados, que son consecuencia no sólo de la política decidida e implementada por las elites económicas, políticas y militares a través del Estado guatemalteco y de organismos paramilitares, sino también de la imposición, dirección, financiamiento y asesoría del Estado estadounidense, el cual, inspirado en su Doctrina de Seguridad Nacional, tiño de sangre a Guatemala y a toda Nuestra América desde los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial.

Memoria, verdad y justicia en el proceso contra el general genocida.

La impunidad actual para un crimen imperial en Guatemala

Por Mario Sosa

11 de enero de 2012

http://www.albedrio.org/htm/articulos/m/msosa-038.html
http://www.alainet.org/active/52029&lang=es
http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/3479-la-impunidad-actual-para-un-crimen-imperial-en-guatemala.html

El año recién pasado se conoció públicamente de experimentos con seres humanos que Estados Unidos había realizado en Guatemala con la complicidad de algunas autoridades que formaban parte del gobierno de Juan José Arévalo Bermejo, en el período de 1945 a 1951.

Tales experimentos consistieron en exponer a enfermedades de transmisión sexual a 2,082 guatemaltecos, cual ratones de laboratorio. Un acto a todas luces criminal, falto de ética y un acto de agravia a todo el pueblo guatemalteco, del cual tienen responsabilidad los funcionarios estatales de Estados Unidos como de Guatemala, a quienes el peso de la ley debiera aplicárseles con rigurosidad. Pero también son responsables ambos Estados, por concebir, aplicar o permitir la realización de este tipo de prácticas deleznables.

Estos hechos generaron durante el 2011, una investigación sobre la cual ya se rindió informe y donde se demuestran tales hechos. Han salido a luz pública, asimismo, las presiones para ocultar a responsables que todavía están vivos y que mantienen influencias de poder importantes. Es, en este caso como el de tantos otros, un círculo vicioso en el que se impone la injusticia y la reproducción del régimen imperante que se ensaña contra el indefenso y deja en la impunidad a los poderosos.

Ante lo evidente e incuestionable de las evidencias, el señor Obama, presidente de Estados Unidos, la señora Hilary Clinton, secretaria de Estado, y Kathleen Sebelius secretaria de salud y servicios sociales del mismo país, hicieron públicas sus disculpas por tales experimentos. Pero como imperio es imperio, auto atribuyéndose y legislándose impunidad para sí, en noticias de la Agencia AP, del martes 10 de enero, se confirma que el presidente de EEUU, Barack Obama, afirmó que las víctimas no pueden demandar a este país, sin importar –así lo afirma– lo vergonzoso que hayan sido los estudios. Asimismo, desde el Departamento de Justicia de dicho país, se argumenta que la “inmunidad soberana” protege a los funcionarios federales de salud de litigios resultantes del estudio. Dicho gobierno argumenta que la ley federal de reclamación de daños y perjuicios protege a Estados Unidos de demandas basadas en daños sufridos en el extranjero, aun si los actos que causaron los daños se planearon en Estados Unidos; esto no obstante que se violaron derechos humanos, que se violó la prohibición internacional de la experimentación médica en humanos sin consentimiento, tal y como lo hico el régimen nazi de Adolfo Hitler.

Más cosas veredes respetados lectores. El imperio debe ser cuestionado y su impunidad debe ser derrotada, y en esto tiene responsabilidad pública el Estado guatemalteco y los altos funcionarios públicos.

Como era de esperarse, la condena moral de muchos guatemaltecos y desde otras partes del mundo no se hizo esperar. Sí hace falta, en cambio, que el Ministerio Público, actúe de oficio persiguiendo a los responsables vivos e inicie o acompañe la demanda que las víctimas decidan impulsar.

Las declaraciones del presidente Alvaro Colom, quien se sumó a las demandas públicas de compensación a los sobrevivientes y sus descendientes por los posibles daños transmitidos, han sido acertadas pero insuficientes.

Al ser un asunto público, la responsabilidad ha estado tibiamente en manos del actual gobierno, pero la responsabilidad de dar continuidad a esta demanda recae en el gobierno de Otto Pérez Molina, quien deberá demostrar en los hechos y de forma coherentemente para qué fue elegido, sin olvidar su carácter de funcionario público, al servicio de los ciudadanos guatemaltecos y de la soberanía nacional, y no de poderes imperiales.

Cambio de administrador en Guatemala

Por Mario Sosa - Guatemala, 15 de enero de 2012


http://www.albedrio.org/htm/articulos/m/msosa-039.html
http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/3863-cambio-de-administrador-en-guatemala.html

El pueblo de Guatemala continúa viviendo un viacrucis histórico. La explotación, opresión y miseria siguen siendo los principales problemas que no permiten que su situación cambie radicalmente hacia condiciones de buen vivir. Es más, en el marco de su dominio, el que adolezca del conocimiento histórico sobre las estructuras económicas, políticas, sociales y culturales, impide que se pueda asumir como sujeto en la búsqueda por decidir su proyecto y camino hacia su efectiva libertad. Contrariamente, el predominio de la superstición, la esperanza sin fundamentos y su sumisión, hacen que cada cuatro años, haga parte de la zarabanda y se engañe al creer que elige a un nuevo administrador del Estado, con la falsa creencia, además, que éste será la salvación y solución para sus problemas, sin considerar que es más seguro que vote por otro verdugo que ahondará su sufrimiento.

Hoy, 14 de enero de 2012, estamos ante otra puesta en escena del poder formal del Estado. Himno, banderas, bandas, trajes de “alta costura”, peinados y perfumes de ocasión, discursos de “me voy con la frente en alto” o de “seremos el gobierno para la gente”, forman parte de esta comparsa. Obviamente, los discursos sin contenido y las presencias de poder que legitiman la sucesión fueron planificados: la oligarquía y cámaras empresariales, los presidentes de organismos estatales, los curas y pastores, las edecanes, así como las porras partidarias, hacen parte del momento de investidura presidencial, preámbulo para el festín donde quedarán, ahora sí, sólo los escogidos, los del poder, los que desde fuera y dentro del Estado tomaran las decisiones fundamentales y estratégicas. No falta, en efecto, el capitán general, los oidores y los corregidores procedentes de la Embajada estadounidense, quienes en acto oculto ya habían untado las túnicas de la nueva administración como expresión del indirect rule, con el cual aparentan ser simples cooperantes de un país supuestamente democrático y de un Estado supuestamente soberano.

Escenarios y descripciones mediáticas hacen de éste un evento de consumo masivo y con el cual pretenden quedar bien con el nuevo supuesto “mandamás” que, en eso sí, tendrá la capacidad de decidir sobre flujos y montos de dinero público para satisfacer, por la vía de la propaganda gubernamental, la voracidad de medios televisivos, escritos y radiales.

No faltaron, asimismo, los cañones, los blindados, los guaruras y las botas militares, así como los lenguajes corporales de prepotencia de quienes hoy se sienten poseedores de la verdad y capaces de agarrar al león de sus parte nobles. Todo esto es parte de la comparsa de una sucesión de gobierno que para el pueblo puede estar representando muchas cosas: un “que me importa” y “será más de lo mismo”, una solución a los problemas compartidos, una nueva oportunidad para salir adelante, un signo venido de los cielos al cual hay que rendirle obediencia, o una vuelta al pasado de genocidio y militarismo, una profundización de la miseria, la explotación y la opresión, una nueva frustración histórica.

Lo cierto del caso es que asistimos a la toma de posesión de un gobierno que –aun con sus matices–, al igual que Arzú y Berger principalmente, pero también de la misma forma que los gobiernos de Cerezo, Serrano, de León, Portillo y Colom, darán continuidad al modelo de acumulación de capital, que por la vía de la explotación o el despojo (de recursos naturales, de recursos del Estado, del ahorro de miles de trabajadores, de la privatización, de las concesiones, de la apropiación del espacio público, etc.) han hecho crecer las históricas y nuevas fortunas de la oligarquía y la burguesía local, y de las transnacionales que antes y ahora impulsan el expolio y el desangramiento de la clase trabajadora del campo y la ciudad.

No me cabe la menor duda, que muchas organizaciones y movimientos sociales procedentes de las clases explotadas, de los pueblos que configuran la nación guatemalteca y otros segmentos en condiciones de opresión, discriminación y exclusión, continuarán sus luchas para resistir y hacer avanzar sus demandas históricas, tratando de salir de la marginalidad en la que hoy nos encontramos. Nos enfrentaremos, eso sí, ante un gobierno de derecha que se preocupará por servirse a sí mismo, a sus financistas, a quienes detentan el poder real en el país y en los territorios regionales, y al imperio estadounidense, al cual rindieron pleitesía desde antes de la toma de posesión y en su propia territorialidad. Para lograrlo, no es difícil pensar en que pueda recurrir a los métodos de siempre: la cooptación, el desprestigio, la amenaza y hasta la represión sistemática e institucionalizada, focalizada en líderes y resistencias.

En este marco, será un reto que las personas, organizaciones y movimiento sociales, como expresiones conscientes de este pueblo en condición de opresión e ignorancia, encontremos la sabiduría y la decisión, para articular nuestras luchas, recuperando programa político coherente, una dirigencia renovada y colectiva, una estrategia acertada y una cultura política popular y revolucionaria.

Es mi saludo, entonces, a ese pueblo que desde siempre se ha ganado el derecho a ser sujeto de su propio destino: libre, digno, soberano y solidario, y no comparsa del poder, “de los del Norte y los de acá”, que históricamente nos ha explotado y oprimido.

Las advertencias de un Premio Nobel de la Paz

Por Mario Sosa - Guatemala, 6 de enero de 2012


www.albedrio.org

http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/3331-las-advertencias-de-un-premio-nobel-de-la-paz.html

Como emperador moderno, el presidente de EEUU, el afamado premio nobel de la paz y “conductor” de agresiones contra pueblos enteros, Barack Obama, amenazó al mundo que dicho país “mantendrá la superioridad de su fuerza militar [...] Nuestras tropas deberán tener el equipo necesario para tener éxito [...] Vamos hacia adelante con el Medio Oriente.”

En este marco también advirtió que se fortalecerá la presencia militar en Asia y el Pacífico, calificando al continente oriental de “crucial”. Agrega: "Hemos luchado contra nuestros enemigos y hemos instaurado el liderazgo de EE.UU. a nivel mundial", aseguró el mandatario, en un marco discursivo donde plantea la frase “los retos del mundo” que requieren el fortalecimiento de su ejército y donde mantiene el discurso de “la lucha contra el terrorismo”.

Como ha sido usual los últimos años, los mandatarios de Estados Unidos han mantenido la misma política en materia imperial y, en esencia, el mismo discurso, auto atribuyéndose “responsabilidades globales”, como justificaciones para el mantenimiento del presupuesto militar de su país. Obama, entonces, es la continuidad de Estado y de gobiernos demócratas o republicanos.

Es evidente que este discurso revela, en un campo de operaciones mediático, lo que Estados Unidos ha venido implementando: la apropiación por guerra y despojo de mercados, recursos estratégicos y control geoestratégico de áreas que le habían sido reñidas por poderes locales-regionales o por una correlación de fuerzas a nivel global que le impedían avanzar con mayor rapidez en el control de Estados y gobiernos por medios “pacíficos” o militares.

El avance de su dominio no obstante, presenta resistencias que están en cuestión sobre sus posibilidades de contener al imperio con pretensiones de dominio mundial. En particular está por verse hasta donde China, Rusia, principalmente, lograrán preservar su margen de influencia y seguridad regional. Asimismo, cuál es la capacidad real de Siria para sostener su régimen político actual e Irán respecto de su real capacidad para persuadir la suspensión de una posible invasión de las fuerzas militares estadounidenses y, seguramente, de la Organización del Tratado Atlántico Norte (OTAN), instancia desde la cual Estados europeos también persiguen beneficiarse del botín en cada una de las conquistas modernas.

El peligro de esta política guerrerista, invasora y ocupante se extiende, asimismo, para buena parte de los países de América Latina, que están transcurriendo por senderos de soberanía y que se han salido del control histórico que había mantenido Estados Unidos, con el colaboracionismo servil de las oligarquías y burguesías locales.

Las declaraciones del señor Obama en su conjunto y algunas expresiones vertidas en ese contexto discursivo: “Vamos adelante con el Medio Oriente”, “los retos del mundo”, “responsabilidades globales”, nos hacen recordar, aquellos discursos de Hitler, cuando advertía descaradamente de sus pretensiones por dominar el mundo e imponer la superioridad de la “raza aria”, sólo que en este caso las justificaciones son “la lucha contra la dictadura” (muchas de las cuales dicho país promovió y sostuvo), la lucha contra el terrorismo (siempre y cuando no sea el suyo), “la instauración de la democracia” (la que le es útil y siempre y cuando sea para mantener y ampliar su dominio.

El atrevimiento del señor Obama cuando afirma que sus fuerzas militares están diseñadas para “…los Derechos Humanos (DD.HH.) y la dignidad humana" es simplemente risible a la luz de los miles de crímenes cometidos en sus guerras, invasiones y ocupaciones en Afganistán, Irak, Libia, Pakistán, como experiencias recientes, o las invasiones a Guatemala, Granada, o sus intervenciones en Chile, Argentina, Paraguay, El Salvador, Nicaragua, por mencionar algunas no tan recientes.

Vale afirmar, por último, el demérito de un Premio Nobel de la Paz que se instituyó para los propósitos y prácticas contrarias a las del Estado estadounidense y su actual presidente. Cosas veredes apreciados lectores: un “ganador” del premio nobel de la paz que advierte de planes de guerra “conducidos” por él mismo y que hoy más que nunca nos estarían acercando a una Tercera Guerra Mundial y a la posibilidad de que esta adquiera un carácter atómico.

Unión Fenosa contra el pueblo guatemalteco

De como Unión Fenosa expolia al pueblo guatemalteco, con la complicidad del Estado y de sucesivos gobiernos entreguistas.


Mario Sosa
19-1-2010

www.kaosenlared.net/noticia/union-fenosa-contra-pueblo-guatemalteco

Mientras un crimen con implicaciones políticas parece resolverse políticamente y se convierte en un circo que vende en todos los medios de consumo masivo, y mientras un gobierno ejecutivo y legislativo justifican sus incapacidades, la problemática nacional sigue intacta con el descaro tanto de los organismos del Estado como de las elites de poder que, en todo caso, siguen acumulando riqueza a costa de todo un pueblo que se desangra y que languidece y fenece por falta de frijol y tortilla.

Uno de tales problemas puede ser formulado como falta de soberanía energética y expolio generado por la producción, distribución y servicio que padece el consumidor final, especialmente aquellos que pertenecen a la clase trabajadora, obrera y campesina.

Así, desde los negocios turbios con el sector eléctrico del ex presidente Álvaro Arzú, continuados en los subsiguientes gobiernos, las empresas transnacionales con la complicidad de testaferros locales, se han apoderado de la producción, distribución y servicio de energía eléctrica.

Uno de estos casos, relacionado con la distribución y prestación del servicio eléctrico, es el de la transnacional de inicio española, Unión Fenosa, empresa que a través de sus figuras jurídicas locales, DEOCSA Y DEORSA, logró apropiarse de bastos territorios y poblaciones a quienes ha venido expoliando por largos años, no sin tener la resistencia de los consumidores a través de su fuerza organizativa local y, a lo sumo, regional.

En este sentido, diversas comunidades y municipios, principalmente del occidente del país, han denunciado múltiples abusos y cobros leoninos que esta empresa ha venido cometiendo en contra de familias del área urbana y rural, especialmente en condición de pobreza. Apropiación de redes de distribución eléctrica comunitaria, altas deficiencias en el fluido eléctrico con constantes apagones que han ocasionado daños en electrodomésticos, lectura anómala de contadores, incrementos no autorizados en el servicio, cobro de pago fijo sumado al consumo y alumbrado eléctrico (inexistente en comunidades rurales), cobro de ajuste por “redondeo” y pago de mora (antecedido de retrasos en la entrega de facturas), cortes de servicio de forma arbitraria, cobros indebidos por re-conexión, así como incumplimiento de acuerdos y convenios firmados previamente, han sido algunas de las denuncias. Todo ello sin la intervención de las autoridades del sector eléctrico y del gobierno, quienes simplemente se limitan a avalar las “reglas” del mercado, garantizar a Unión Fenosa la posibilidad de profundizar en el expolio, dejando de cumplir con su obligación constitucional de proteger al ciudadano y garantizar el interés social.

Además de la extorción económica, se han venido sucediendo distintos hechos orientadas a amedrentar, amenazar y violar elementales derechos humanos y ciudadanos. Varios líderes locales que han siendo parte de este movimiento han sufrido atentados y dos han perdido la vida: Víctor Gálvez, líder de Malacatán el 24 de octubre de 2009 y de Evelina Ramírez Reyes, líder en Ocós, el 13 de enero de 2010, hecho en el cual salieron heridos Leonel de León y Jorge Lorenzo así como la desaparición de Freddy Rodas.

El mismo día 13, cientos de ciudadanos provenientes de Nuevo Progreso, San Marcos, llegaron a la ciudad capital a manifestar su desacuerdo por las presiones al alcalde municipal para que firme un convenio en el cual los alcaldes son comprometidos a garantizar el cobro de las facturas vencidas, que las comunidades se han negado a pagar antes los cobros fraudulentos y la deficiente calidad del servicio.

El incremento de la resistencia en contra Unión Fenosa activó la protección del Estado, a favor de Unión Fenosa como es de esperarse en un sistema capitalista. En el mes de diciembre de 2009, el gobierno de Colom decretó estado de prevención en el departamento de San Marcos, mientras sus ministros de Gobernación y Defensa se auto alagan por los logros en materia de gobernabilidad y seguridad para la empresa a partir de la medida. Con esta acción represiva no solamente se coartó el derecho ciudadano a la protesta y resistencia, sino fue el contexto para presionar a los alcaldes municipales que también se sumaron a la protesta ciudadana. Esto ha provocado que, con excepción del alcalde de Nuevo Progreso, los alcaldes inconformes acepten firmar un convenio en el cual se comprometen a garantizar el cobreo de las facturas vencidas, con la inconformidad de los usuarios.

Esta problemática no cesará en el corto plazo y la resistencia se seguirá manifestando en torno a esta o las demás problemáticas –como la minería, la telefonía, el agua, etcétera– que aquejan a nuestro pueblo. Y continuará en tanto continúe este modelo económico que garantiza los intereses de las empresas mientras reprime los intereses de las grandes mayorías.

Similar a lo que pasa con el sector eléctrico, ha venido sucediendo con la minería, la telefonía y las comunicaciones en general, con la construcción de carreteras.

Mientras las áreas estratégicas como la generación, distribución y consumo estén dominadas por el capital y no por el Estado, la problemática no solo continuará sino se profundizará. Por ello la solución que garantice seguridad y soberanía energética, así como un servicio justo hacia los usuarios, no pasa por las reglas del mercado, sino por su nacionalización. Nacionalización que debe ser parte del proyecto político a impulsar en esta coyuntura, manifiesto en un esfuerzo por extender la lucha a nivel nacional. Sólo de esta manera se irá resolviendo la contradicción entre el interés capitalista de la máxima ganancia y el interés común de millones de guatemaltecos pertenecientes a la clase campesina y obrera y a los pueblos indígenas.